jueves, 14 de febrero de 2013

Dos personas miles de sentimientos. Capítulo 3.

                         
      CAPÍTULO 3 ADAM.

Era imposible no sentirme observado, todos me miraban y lo peor era que lo hacían para burlarse. Llegué a clase unos minutos antes de que sonara aquel irritante timbre que ordenaba la reclutación de todos aquellos jóvenes alborotados con ganas de vivir, en una sombría y aburrida clase. Entré rápido y me senté directamente en mi pupitre no sin antes mirar la silla, no, no me fiaba de ellos y de la maldad que reflejaban sus ojos cuando me miraban. Berta no tardó en llegar, era nuestra profesora de literatura, la misma que el pasado día nos anunció que íbamos a hacer un trabajo por parejas, estaba asustado, yo no tenía amigos en el instituto. Había recurrido a la profesora contándole mis problemas para relacionarme con los demás pero su respuesta fue directa, eramos pares, nadie iba a hacer el trabajo solo. Sacó un papel escrito por una sola cara de aquel oscuro maletín que siempre llevaba con ella y dio un golpe a la mesa para llamar la atención. Los alumnos callaron y empezó a decir nombres de dos en dos, eran las parejas para el trabajo. Estaba impaciente por saber con quién me había tocado, deseaba que fuese Alice aunque nuestra relación no fuera muy buena, más bien era pésima. Oír mi nombre me despertó de mis pensamientos, me había tocado con Silvia. ¿Quién era Silvia? No lo recordaba. Necesité unos minutos para darme cuenta de que era la única chica que había hablado conmigo desde que había llegado al instituto. Estaba desilusionado, no me había tocado con Alice como deseaba, no es que tuviera queja, Silvia era maja, y no era fea, más bien era mona pero cuando hablaba con ella sentía que estaba fallando a Alice. Bueno, sólo era un trabajo de unos cuantos días.

Dos personas miles de sentimientos. Capítulo 2



CAPÍTULO 2. SILVIA

Vivo enamorada de alguien que no merece mi amor, su nombre es Adam y sus ojos solo pertenecen a una chica, a Alice. Esa chica es mi amiga, mi mejor amiga, pero somos tan diferentes que nuestra amistad parece imposible. Todos los chicos se fijan en ella, en cambio cuatro desesperados acuden a mí, no me considero fea pero ella es mucho más guapa además de inteligente y popular aunque su forma de ser no es la mejor de todas, desprecia sin importarle las consecuencias y se burla sin importarle los daños. Su última víctima Adam, un chico nuevo y un poco tímido al que llaman friki sin ni siquiera conocer, yo no es que haya hablado muchas veces con él, sólo las necesarias para saber que tiene un buen corazón y que los insultos le afectan demasiado. He intentado muchas veces llamar su atención pero le cuesta mucho relacionarse con los demás pero voy a seguir intentándolo hasta que consiga conocerle aún más. Dentro de unos días tendremos que hacer un trabajo en parejas e intentaré hacer todo lo posible para conseguir hacerlo con él y así acercarme más a él. 
Incluso he pensado en cambiarme de clase para evitar ver como la mira cada pocos minutos y como ella ni siquiera se da cuenta de lo que tiene a su alrededor, ya que todo su tiempo se lo dedica a Macius, su novio y el chico más idiota de toda la ciudad, además de un creído. Alice y yo éramos amigas incluso cuando íbamos a la guardería, en esos tiempos no teníamos preocupaciones y eramos muy diferentes, con el paso del tiempo ella se ha ido haciendo más madura y al mismo tiempo más borde. 
Últimamente estamos más distantes, hablamos pero no demasiado y todo por culpa de Macius y su influencia en ella.

Dos personas, miles de sentimientos.Capítulo 1.



CAPÍTULO 1. ADAM

Sentir el frío que producían las cuchillas en mi piel y el ruido de las gotas de sangre cayendo sobre el suelo del baño me relajaba, era mi forma de castigarme por ser como era. Al principio empecé a hacerlo sólo cuando alguien me lastimaba, pero poco a poco se fue convirtiendo en algo diario. Nunca había llegado a cortarme las venas, pero había pensado un millón de veces en quitarme la vida y librarme de este mundo cruel. Sólo eran pequeños cortes que cicatrizaban y que me obligaban a esconderlos bajo las mangas de mis chaquetas y camisetas, me veía obligado a llevar chaquetas incluso en verano, tampoco creo que pasara nada porque las llevara al descubierto ya que la mayoría de las personas casi siempre se dedicaban a insultarme casi siempre por mi aspecto físico, así eran las personas en estos momentos, unos superficiales que solo saben mirar el exterior de las personas.A mis problemas de soledad y de la enemistad de casi todos los chicos del instituto se sumaba Alice, alguien a la que la perfección se le queda corto, muy corta pero que nunca se fijaría en un chico como yo, era guapa, inteligente y muy sociable además de popular, y como todos los demás, se dedicaba a burlarse de mí y de mi aspecto físico pero yo era incapaz de fijarme en otra chica y olvidadla , era única y no creo que encontrara a otra chica que fuera como ella.